Central Córdoba cortó con la mala racha de visitante
Los Charrúas volvieron a sumar de a tres, ganando 2 a 1 de visitante frente al duro Liniers.
Siempre importa ganar, y más cuando pasa el tiempo y no lo podes conseguir.
También interesan las formas en las que se procura la victoria, aunque cuando las papas queman, todo siga igual, y lo mas destacado del sábado por la tarde sea simplemente si se supera en el resultado o no al rival de turno.
Hubo paridad en el trámite del partido, un tanto dominado en cuanto a llegadas por Liniers que mediante tiros libres y llegadas que no fueron efectivas o se topaban con el gran arquero charrúa. Hasta que casualmente en la única llegada de Central Córdoba tras un tiro libre ejecutado por Nicolas De Bruno, llegó el error inexplicable del arquero Mariano Monllor, que ante el centro calculó mal, chocó, perdió el balón, y atento Marcos Figueroa llegó sigilosamente para tocar a la red, era el 1 a 0, y el tiempo de tocar, de tenerla y de hacer correr los minutos. Nada de eso ocurrió, pues pasaron algunos minutos y el más destacado de La Topadora, Hugo Palmerola, clavó un bombazo terrible desde el vórtice del área y lo empardó. El 1 a 1 hacía imaginar un complemento lleno de incertidumbre porque ninguno sacaba grandes ventajas, y además porque a nadie le servía la igualdad.
La parte final trajo aparejadas algunas certezas, como que Vaquero se dio cuenta que Cerutti, ante la ausencia de algunos que siempre están, podía darle experiencia y vitalidad en el medio, por eso lo incluyó apenas comenzada dicha etapa, pero también se notó que el DT no estaba conforme con sus delanteros, por eso llegó la hora de Martín Salinas y de Alejandro Fiorina, los dos participaron en varias situaciones importantes del partido. En ese cambio de características ofensivas, De Bruno fue el único que se animó a hacer algo que en estos partidos es casi fundamenta, a patear desde lejos, al menos intentarlo, él fue capaz y marcó el camino en un par de chances que bien pudieron haber sido letales. En los últimos diez había cansancio de todos y más pelotazos que nunca, entonces en uno de esos, otra vez Monllor pifió en su salida tras un pase de su defensor, la pelota rebotó en Gordo Salinas y le quedó servida a Fiorina para que los Azules griten desaforados el 2 a 1 definitivo que se festejó con mucha bronca y desahogo ya que hacía tiempo que no se ganaba y mucho más de visitante.
Ahora la siguiente parada del Charrúa sera contra Excursionistas en el Gabino Sosa, una chance más para darle una alegría a su gente en su casa y una chance especial para ver a que puede jugar Central Córdoba en el próximo reducido.

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