domingo, 29 de abril de 2012

Si las chances eran minimas, en Escalada se borraron

Un Central Córdoba, sin identidad, autoestima ni juego fue el que se vio en la visita al conurbano bonaerense, y ya se despidió de las posibilidades de ascender directamente.  

Una dura caída en Escalada por 3 a 2 frente a un Talleres que pegó en los momentos justos y se adueño de un partido muy trabado. Con este resultado el Charrúa debe resignarse a pelear por el ascenso mediante la promoción, eso si, primero deberá afrontar el reducido. 
Jugadores y cuerpo técnico sienten que se ha tocado fondo, y que más allá del ajustado marcador, hubo un resultado aún más negativo, el de no poder  reaccionar a tiempo, el de no poder pensar el partido en una lectura adecuada a la circunstancia.
De escuchar los primeros 25´, era predecible el desenlace de lo que nunca más iba a poder corregir el Charrúa. La simpleza con la que Jonathan Lezcano, no solo definía ante Leguizamón, sino la además la forma de flotar del 10, delante de los movimientos de Pedro Cerutti y Facundo Fabello ya era cuanto menos alarmante para las aspiraciones de Central Córdoba. Salvo dos excelentes intervenciones por parte de Leguizamón, pero muy desafortunadas un par de salidas del uno ante jugadas excesivamente peligrosas, una de las cuales desencadenó en el inicio de la debacle, es decir el 0-1. A partir de ahí Talleres supo ganar espaldas, empezó a ser más vertical y encontró todo tipo de facilidades. Claramente Hernan Bochini y sus dirigidos se pusieron en ventaja, ante graves errores de la defensa Charrúa, ( confiada de manera excesiva en un lugar y momento donde las papas queman hay que reventarla arriba) que jugó con fuego y se quemó.
Tal fue así que en 22´ los locales ya ganaban 3 a 0.

Cuando todo ya parecía tempranamente definido, CC no tardó en marcar dos tantos, primero Lescano, y luego Figueroa tan solo 5' después del tercer gol rival. Quedando el partido en las puertas de una heroica remntada, ya que había tiempo como para rearmarse y buscar posteriormente los espacios en terreno rival. Sin embargo cuando el charrúa tenía todo para lograr la patriada, se quedó, nunca generó UNA jugada de peligro durante los 57' minutos restantes. Un tanto inentendible de mi parte ya que no estuvo en desventaja numerica durante todo el partido, que podría haber servido de excusa ya que una expulsión debilita a cualquier equipo, pero no se sabe que pasó. Salvo una mano grosera de un defensor rival que el arbitro del partido, Andres Tenel, la vio como casual, podría haber sido un penal y la ejecución del empate.     
Todo pasó en 27´, goles, vértigo, juego intenso y con mucha transición de defensa a ataque, demasiada marca en todos lados, y poca lucidez para intentar hacer correr la bola hacia los delanteros. Se fue la tarde, y el Matador de Tablada todavía mastica la bronca de los que se sienten cacheteados en poco tiempo, y de los que se dan cuenta sobre la marcha, que la cosa viene torcida desde el comienzo.
Faltan solo 9 unidades por delante, y que si bien las matemáticas en el fútbol pueden dispararse hacia cualquier lado, sería una catástrofe que CC no clasifique siquiera al G8 (Reducido).
En lo que respecta a lo que viene CC volverá a ser local ante Cambaceres esta vez en el Estadio Marcelo Bielsa, como lo supo hacer en la final del reducido pasado, con la finalidad de quedar lo mejor parado para disputar el G8 que se viene.
Para ver el compacto del partido entren a la pagina oficial del charrúa  


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