Luego del partido en Rosario, el cual igualaron 1-1, el Charrúa debía ganar si o si para obtener el ascenso. A Italiano, en cambio, le alcanzaba con una igualdad para mantener la categoría.
El partido comenzó muy friccionado. Ambos conjuntos tenían los nervios comunes de una final. Pero Central Córdoba en ningún momento revoleó la pelota y siempre intentó jugar por abajo, a pesar del mal estado de la cancha. Por su parte, el local estaba desordenado y no armaba juego colectivo.
Central Córdoba, muy ordenado, se dedicaba a buscar los espacios, que escaseaban debido a que Alberto Pascutti tampoco salió a ganarlo. Pero en realidad el primer tiempo fue aburrido, no hubo chances claras de ninguno de los dos. El Matador impuso aproximación, pero Anconetani no sufrió sobresaltos. Los de Pascutti perdían el mediocampo y dependían de la mala fortuna de los rosarinos, porque la ofensiva azzurra estaba nula.
Pero comenzaron las malas decisiones del árbitro José Carreras, algunas sumamente localistas. Por ejemplo, Gustavo Britos, ya amonestado, cortó un avance rival parando la pelota con la mano y no fue expulsado. Lo mismo cuando le entró de atrás a Pedro Cerutti. Pero sobre el final del primer tiempo, iban a llegar las expulsiones: un incidente entre Ezequiel Lazo y Leonardo Gómez, con agresiones, terminó en una roja para ambos. De esta manera, se fueron al descanso con un hombre menos cada uno.
El complemento tuvo comenzó tibio. Pasaban los minutos e Italiano intentaba adelantarse en el campo. Pero a los 13 minutos, un pelotazo le cayó a los pies de Marcos Figueroa, quien controló muy bien y ante una defensa dormida la colocó muy bien al lado del palo. Delirio total del banco Charrúa y el estadio enmudecido. Desde ese momento, pasó lo que se preveía: la visita recostada atrás cuidando el cero en su arco e Italiano desesperado a buscar el empate. Con un gol del Tano, las cosas cambiaban y los de La Tablada se quedaban en la C.
Sobre el final, entre la desesperación, comenzaban a crecer futbolísticamente los jugadores del equipo local, pero los minutos se consumían y ni con el recupero de 4 minutos Italiano pudo aproximarse. Para colmo con un Sportivo Italiano jugado, el volante central Maximiliano Blanco perdió una pelota en la mitad de la cancha con Juan Carlos Lezcano, que se fue solo hacia el arco de Anconetani (quien estaba en la mitad de la cancha), lo eludió y se encargó de poner las cifras definitivas de 2 a 0.
Así es como Central Córdoba logró el tan ansiado ascenso, complicado por momentos en el campeonato y jugará la temporada 2012/2013 en la Primera B Metropolitana. Por su parte Italiano quedó condenado al descenso a Primera C.
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