Central Córdoba perdió 2 a 0 frente a Atlanta como visitante y cayó en descenso directo. El local aprovechó sus chances en un partido parejo y llegó a la cima del torneo. Los rosarinos hace 5 fechas que no conocen el triunfo y empezó la preocupación.
El mes de octubre no está siendo muy positivo para el Charrúa. Esta vez volvió con las manos vacías tras caer ante el nuevo líder Atlanta y bajó hasta el fondo de los promedios acompañando a Tristán Suárez entre los dos equipos que hoy descenderían a Primera C. El conjunto dirigido por Marcelo Vaquero ya acumula 5 jornadas sin éxitos y atraviesa un momento preocupante con respecto al promedio y a la angustia de sus hinchas, que cada vez es más grande.
El mes de octubre no está siendo muy positivo para el Charrúa. Esta vez volvió con las manos vacías tras caer ante el nuevo líder Atlanta y bajó hasta el fondo de los promedios acompañando a Tristán Suárez entre los dos equipos que hoy descenderían a Primera C. El conjunto dirigido por Marcelo Vaquero ya acumula 5 jornadas sin éxitos y atraviesa un momento preocupante con respecto al promedio y a la angustia de sus hinchas, que cada vez es más grande.
Luego del empate en dos frente a Almagro en casa, la fecha siguiente
libre servía, en teoría, para recuperar ánimos y seguir en la necesitada búsqueda
del equipo. La visita al estadio León Kolbovsky era buen
desafío para poder recuperar puestos en la tabla.
Además, el hecho que el cotejo sea televisado le daba otro marco a la
imagen azul y roja.
Central Córdoba arrancó con buen pie, queriendo ser protagonista y
provocando llegadas contra el arco defendido por Maximiliano Gagliardo. El
trato del balón y el juego dinámico del medio hacia adelante hacían
ilusionar al público de un triunfo en una cancha siempre difícil. Pero la primera llegada del local fue un baldazo de agua fría y a los 11 minutos cuando
Andrés Soriano remató desde afuera del área y venció a Juan Cruz
Leguizamón.
El gol en contra no animó el buen fútbol charrúa y en ese lapso hubo un
clarísimo penal luego de un disparo de Gastón Guruceaga que rebotó en
la mano de un defensor local y el juez Mauro Vigliano pasó de largo. Un
grosero error que condenó a Central Córdoba a un entretiempo sin un merecido empate.
En el segundo período, el DT Vaquero decidió los ingresos de
Nicolás De Bruno y Héctor Álvarez para jugarse todo al
empate. Nuevamente la suerte fue poca y el gol apareció pero en el otro
arco cuando a los 28 minutos Gastón Pinto sacó un zurdazo letal para sellar el resultado final. Lo que pasó después fueron varias llegadas con
tono desesperante por parte de los jugadores charrúas, pero el pitazo de
cierre llegó y era momento de asumir una nueva derrota.
De esta manera, aumenta la crisis del equipo de Tablada. Ahora se viene otro duro compromiso, cuando el sábado a partir de las 15.30 reciba al escolta Platense.
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